
“Emancipadas y Emancipadoras”, una colección formada por piezas de arte elaboradas por mujeres luchadoras e inspiradas por otra serie de mujeres luchadoras que marcaron historia en nuestro país por su labor en la Independencia del Perú, se muestra hoy en día en el Centro Cultural España ubicado en la Calle Natalio Sánchez en Lima.

Manuela Saenz, Ana de Tarma, Ventura CCalamaqui, Brigida Silva de Ochoa, Paula Huaman y Eufrasia Ramos, son solo algunos de los nombres de estos personajes homenajeados en esta exposiciòn. Cada una de ellas con una historia más valiente y rebelde que la anterior, sin dejar de lado la labor que la sociedad de entonces les tenían encargadas, eran capaces de utilizar su astucia y estrategia en la búsqueda de una libertad tan querida, no solo como patriotas pero tambien como mujeres.

La exposición está dividida en tres secciones: a la mano derecha de la entrada del Centro Cultural España, luego de pasar por un impresionante mural en la fachada; encontramos una sala con el texto curatorial introductorio y la explicaciòn histórica de la escena a mostrar acontinuaciòn. Lleno de líneas del tiempo y elementos de carácter político referentes a la heroínas, esta sala permite al visitante entrar en el contexto y enterarse de cuanta historia le faltaba por aprender. Siguiendo en la misma sala pero en un ambiente anexo, hallamos la representaciòn histórica de la exposición, obras elaboradas por las artistas: Qarla Quispe, Susana Torres, Lici Ramirez, Maria Maria Acha-Kutscher, Kelly Cuyubamba, Venuca Evenàn, Pilar Pedraza, Gabriela Flores, Alexandra Torres, entre otras exponentes; quienes muestran los retratos, en distintas formas técnicas, de las mujeres que lideraron una serie de enfrentamientos durante la época de independencia.


Saliendo de este ambiente, a la mano izquierda, encontramos un espacio con referentes republicanos pero manejado con personas de nuestra época, una serie de “cuadros” que colgando al aire muestran la cara de las emancipadoras de nuestra época, mujeres de distinto contexto, social, político y racial que siendo parte de nuestro ambiente cotidiano continúan esta lucha por la independencia.

La pintura realizada por Alexandra Torres, en homenaje a Ana de Tarma fue la que desde un inicio llamo mas mi atenciòn y es que no hay nada más impactante en una muestra que encontrar una pieza que pueda relacionarse siquiera un poquito con la historia del visitante. La familia materna de quien les escribe es de la ciudad de Tarma y fue ese el termino que me engancho más a ella, al menos a un inicio.

La gama de colores es otro de los factores más llamativos, el uso de los rosados y amarillos fosforescentes en contraste con un fondo oscuro es a simple vista lo más sorprendente hasta que levantas los ojos y te hipnotizas con la mirada del personaje. Decidida, desafiante y hasta atrevida son solo algunos de los adjetivos a describir el retrato de esta mujer, y es que la mirada es tan imponente que podría hacerte arrodillar ahí mismo en busca de su perdón. Su historia es la de una tarmeña-chanchamaìna, quien sin seguir el ejemplo de sus compatriotas varones, se enfrentó al ejército del Brigadier Benito Troncoso junto a las 52 guerrilleras que capitaneaba. Los elementos referentes a esta historia están presentes en cada uno de los detalles: Ana, de mirada frontal, viste la indumentaria típica de la zona lleva atravesado al pecho una banda que suele ser parte de la vestimenta de las mujeres de la selva pero que este caso podría ser relacionado a la “canana” que se maneja para transportar las balas; las hojas que sobrepasan el tamaño de las mejillas de Ana podrian hacer alusiòn a la regiòn donde se realizaron las guerrillas, estado geográfico que les permite ocultarse para atacar sin ser percibidas; la presencia de la luna y el sol están relacionados a la dualidad, pensamiento que parte de la cosmogonía referente a la selva peruana; y finalmente el fondo negro, que por si solo no tendría tanto impacto como lo hace en contraste con la imagen de Ana con los tonos fosforescente, alusión tal vez a la presencia de la tarmeña como luz, camino, en un momento de enfrentamiento militar.
Todos estos valores son representados por una lista de artistas, mujeres peruanas, que internalizadas en un contexto similar, capaces de transmitir esa imagen imponente y desafiante en contra de una opresiòn, que si bien de no de la misma forma; aun lo vivimos hoy.

Las obras expuestas comparten ese carácter capaz de impresionar y adentrar al visitante en el contexto de estas heroínas, despiertan la curiosidad del espectador al utilizar diversas técnicas que permiten adentrarse más aún en su historia y el mensaje que quiere transmitir. Esto unido a los textos curatoriales de Karen Bernedo; exitosa y reconocida curadora peruana, exalta aún más esa actitud en los asistentes; en especial en las mujeres, las que al conocer un poco más de cada una de estas historias despiertan en ellas esa postura de ambicionar el seguir logrando cambios en esta sociedad en pro de un mundo más justo e íntegro.

En conclusión, esta exposición está dirigida a todo el público que desee conocer un poco más de estas emancipadoras, pero en especial para todas aquellas mujeres, niñas, y ancianas que necesiten un ejemplo de rebeldía, justicia y heroísmo cerca en sus vidas, que lo relacionen con sus experiencias y que puedan realizar que el movimiento independentista es constante, mucho más para nosotras, y necesita de nuevos rostros para inspirar a generaciones posteriores.





















